El Cortijo Bacares II corresponde a lo que eran los corrales y el pajar y sólo se han conservado los muros perimetrales, de ahí que presente una estructura más moderna y adaptada a personas con discapacidad.
Destaca de forma la decoración de las habitaciónes que actúan a modo de pequeño museo y que han sido dedicadas a los recursos naturales de la zona: el olivo, esparto, cereal, alcaparra o almendro acercan al visitante a unos usos y costumbres que hoy se están perdiendo y que durante muchos años han sido el sustento de muchas familias.
La casa rural tiene capacidad hasta 12 personas y está equipada con: